Comportamiento del consumidor Financiero de America Latina
Todos los días, miles de empresarios iberoamericanos desean integrarse en una estrategia de conocimientos necesarios para impulsar su empresa, pero sólo unos cuantos lo lograrán con éxito.
A mediados de la década de los ochenta el mundo no imaginaba los profundos y radicales cambios que estaban por venir. En el terreno económico, la globalización del comercio y la caída de las fronteras arancelarias entre países marcó el ritmo del cambio.
La apertura de la economía obligó a las PYMES iberoamericanas a competir en los mercados globales sin estar preparadas para un nuevo entorno sumamente competido y demandante de productos y servicios con estándares de calidad altos.
Las PYMES que se encuentran en Iberoamérica están obligadas a buscar satisfacer necesidades más allá de sus actuales expectativas. Los clientes y consumidores ahora internacionales, se han vuelto menos fieles a los productos y servicios, buscan obtener el mayor valor agregado al menor costo, se han vuelto más exigentes en lo que ellos perciben como calidad; por lo tanto, se han segmentado aún más los mercados a los que se dirige un producto o servicio con el objetivo de satisfacer las necesidades y deseos del consumidor de una forma más específica, ya que éste es el ojo del huracán de las estrategias de marketing regional o internacional.
Este nuevo siglo enfrenta a las PYMES que se encuentran en la región donde actúa la AICO, a nuevas reglas de hacer negocios y al igual que los consumidores y clientes están en el proceso de aprendizaje de nuevas formas de compra; están acostumbrándose a nuevas opciones para adquirir productos y servicios que le faciliten y maximicen la obtención de éstos, con un menor esfuerzo y costo, y un mejor servicio de venta y posventa.
Frente a este escenario, los empresarios iberoamericanos, donde actúa AICO, deben aprovechar las ventajas del conocimiento del mercado local y regional.
Los que estén comercializando en el exterior deberán enfocarse en su negocio principal, con su producto o servicio de mayor éxito en su empresa, con el objeto de convertirse en especialistas de éstos, porque de esto dependerá su éxito en los mercados internacionales. Mejorar las habilidades de diseño, producción y comercialización de productos y servicios, es una necesidad ineludible para alcanzar los factores de calidad, costo, respuesta rápida, flexibilidad y oportunidad que demanda el mercado mundial.
El marketing en Latinoamérica deberá ser una pieza importante para ayudar al progreso de una sociedad en la que faltan recursos productivos y financieros.
No se trata solamente de seguir una filosofía de marketing para ser competitivos en el mercado, sino, de forma esencial, para poder satisfacer las necesidades de los consumidores, dada la gran escasez de medios existente. La empresa que realice mejor esta función podrá enfrentar de forma adecuada a su más grande competidor: la falta de poder adquisitivo existente en un alto porcentaje de los consumidores latinoamericanos. El marketing se transforma de esta manera, en nuestros países, no sólo en un instrumento de éxito en las empresas, sino en un importante vehículo para el desarrollo social. Peter Drucker, señala que los países en vías de desarrollo no son países subdesarrollados sino fundamentalmente países subadministrados.
Perfil del consumidor Latinoamericano
Uno de los problemas de los países latinoamericanos es que las empresas siempre han dirigido sus estrategias de marketing al segmento más rico de la población, pero se ha dejado intacto al 80% de la población, que básicamente no conocemos en sus necesidades y deseos. América Latina tiene un ingreso per cápita promedio de 3 mil dólares, frente a un consumidor norteamericano que dispone de 23 mil dólares. Sólo esa diferencia explica una estructura de compras y consumo totalmente diferentes. Pero además, existen diferencias culturales. El consumidor latinoamericano tiene como herencia un mestizaje entre las razas europeas y precolombinas que ha conformado una cultura distinta.
Luego entonces, las estrategias de marketing que se enseñan en universidades y seminarios son copiadas de empresas que tuvieron éxito en los países desarrollados y resulta que cuando se quieren instalar esas estrategias en las empresas iberoamericanas no son compatibles a la realidad que viven las empresas de la Región y terminan por ser un fracaso.
La estructura de edades en Latinoamérica se inclina a la juventud, ya que un 60% de la población tiene menos de 21 años y un tercio de ésta es menor de quince años.
Sólo el 59% de la población es económicamente activa. Los países europeos y, en general, los países mas desarrollados presentan un fuerte desbalance hacia las edades mayores.

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